domingo, 26 de septiembre de 2010

AYUNO NO ES SACRIFICIO... NI DESNUTRICIÓN


El Tema de Hoy



El único ser del universo que come cuando se siente enfermo es el hombre. Los animales cuando se sienten indispuestos dejan inmediatamente de comer, se van al campo o al jardín, si son de la ciudad, e ingieren determinadas hierbas que su intuición les indica, con las que se purgan y limpian de las molestias que los aqueja.
Cuando nos sentimos con el estómago revuelto, dolor de cabeza, mareos matinales y nuestro aliento fuerte debemos tomar las medidas necesarias para limpiar nuestras vías digestivas, sistema linfático, respiratorio y hacer un pequeño plan de purgas, enemas y ayunos que nos ayudará a devolverle a nuestro organismo la armonía que necesita para seguir adelante.


Para iniciarnos en el arte de ayunar debemos saber ciertas cosas relacionadas con la materia, como por ejemplo, no hacerlo en días de trabajo, cuando se tiene que salir temprano de casa y realizar una fuerte jornada. Es preferible durante los fines de semana, cuando se está sicológicamente preparado para iniciarse en esta práctica, que ademas de limpiar nuestro organismo de impurezas materiales, nos ayudará a desintóxicarnos mental y emocionalmente de todas esas tensiones y presiones a que estamos sometidos por esta sociedad consumista e indigesta, que hemos aceptado como parte de nosotros y que está bien lejos de ser el ideal de vida que añoramos.
Hay ayunos: de agua y dietas de frutas, de vegetales y también hay ayunos de silencio y pensamiento, aunque este último es uno de los más difíciles de realizar, porque los pensamientos no son fáciles de parar. Estos ayunos además de desintoxicarnos, nos ahorrarán un día de consumo de alimentos, cosa no solo buena para la salud, sino también para nuestro bolsillo.

Ayuno no significa desnutrición. Ayunar es darle un descanso al aparato digestivo, para que nuestro cuerpo pueda eliminar más rapidamente los elementos tóxicos que obstaculizan el buen funcionamiento del organismo. El ayuno tiene que ir acompañado de ejercicios respiratorios adecuados, porque de esta forma entra el oxígeno y la energía vital que va a fortalecernos, haciendo más efectiva la desintoxicación. Cuando realizamos ayuno de agua pura, es decir no consumimos jugos frutales, ni caldos vegetales, debemos realizar nuestras actividades pausadamente, sobre todo en horas de la tarde, cuando la energía con que nos despertamos, ya la hemos consumido.
Anteriormente les dije de la importancia de escoger el momento apropiado para realizar el ayuno. Porque si bien el ayuno limpia los canales energéticos, el cuerpo acostumbrado a una alimentación fuerte puede reaccionar con desmayos, mareos, nauseas, baja de tensión y otros malestares que son la respuestas del organismo, a la limpieza que queremos proporcionarle. Todos no somos iguales, de allí la necesidad de controlar el ayuno de acuerdo a los requerimientos de cada quien.
Hay diferentes tipos de ayuno y debemos empezar paulatinamente, sin compulsión ninguna. Un ayuno de 24 horas, contando las horas de descanso, durante el fin de semana, en su casa, sin ingerir alimentos sólidos es una buena manera de iniciarse en este beneficioso arte.

Ayuno de 24 horas
Al despertarse ingerir un vaso de agua natural, tomando como mínimo un vaso cada hora.
Al mediodía tomar una taza de caldo de vegetales verdes.
Caldo de vegetales verdes
Ingredientes
Tres ramas de espinacas, tres ramas de acelga, un tallo de puerro(ajo porro), una rama grande de apio (célery), dos ramas de perejil, dos ramas de cilantro, una rama de hierba buena, una cebolla, una berenjena, cuatro dientes de ajo y tres litros de agua.
Preparación
Montar el agua, cuando hierva, echar los vegetales y dejar cocer durante media hora, se licúa, se cuela.
Tomar en la tarde jugos de frutas naturales, preferiblemente de una sola clase y sin agregarle leche, ni azúcar.
En la cena, tomar de nuevo  caldo de vegetales.
Cuando se realiza este tipo de ayuno no es necesario interrumpir las tareas habituales, solo hay que tomar pequeñas pausas, reconociendo el beneficio que tendrá para nuestro organismo esta limpieza y descanso corporal.

Dieta de Fruta
Al levantarse beber un vaso de agua.
Seleccione una fruta para llevar a cabo la dieta y desayúnese con un vaso de su jugo.
Ingiera un vaso de agua de linaza con limón, cada hora durante la mañana.
Al mediodía, ingiera dos unidades de la fruta selecccionada.
Entre comidas, "de fruta", puede tomar agua de linaza con limón y el jugo de la fruta, pero no su pulpa.
A media tarde y de nuevo en la cena, ingerir dos unidades de la fruta seleccionada.
Hay que masticar muy lentamente, lo mínimo veinte veces cada bocado.

(Laboratorio de la Naturaleza 2- Lutecia Adam)

Al volver a leer este artículo sobre el ayuno, pensé que no sería justo dejar de comentar mi experiencia con la Dieta o Cura de Savia y zumo (jugo) de limón, ya que también se trata de un ayuno con la ventaja de que no se pasa hambre ninguna y sus beneficios son enormes, no solo porque se adelgaza sino porque nos cura de dolencias como alergias, afecciones dermatológicas, estreñimiento y gases, entre otras.
Todo comenzó cuando desesperada por los kilos de mas que no lograba quitarme de encima, visité a mi amiga la herbolaria y me recomendó que me leyera el libro "La Cura de Savia y Zumo de Limón" de K.A. Beyer, y que decidiera si la hacía o no.
Recuerdo que me lo leí durante las vacaciones, en él explica que durante la cura sólo puede ingerirse esta bebida, que se prepara con agua, zumo de limón y el sirope de Savia de Arce y Palma de Arén, durante un mínimo siete días y añade, que las propiedades de este sirope son tales que contiene los nutrientes y oligoelementos que el cuerpo necesita para su funcionamiento durante la cura. Además da testimonios de personas que la han hecho y como les ha ido durante el proceso y el final. Así que me dije, voy a probar, si no aguanto la dejo, pero para mi sorpresa, al pasar el primer día de cura en el que aunque no tengamos hambre, estamos acostumbrados a estar masticando algo, cada día que pasaba era un aliciente para seguir otro día, ya que iba viendo los resultados y cada vez me entusiasmaba más. La mucosidad que siempre tenía en la garganta fue desapareciendo poco a poco, las narices que siempre me goteaban por las mañanas, dejaron de hacerlo, sin contar que cada día bajaba más de peso, al principio 1/2 kg. al día, luego menos. Me sentía más lúcida, más tranquila, veía las cosas con más color.
Quedé encantada, claro que despues de un ayuno tan prolongado volver a comer no es cosa fácil, hay que ir poco a poco y tomar polen durante un tiempo, ya lo explica el libro.
Mi experiencia fue muy buena, tanto que mi esposo tambien la hizo y de vez en cuando la repito, porque cuando hago la cura, aunque sean tres días me siento renovada y tranquila.
Este sirope se vende en herbolarios y el libro también.
Espero que mi experiencia les sirva de utilidad y se entusiasmen con esta práctica altamente beneficiosa.

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